5 de noviembre de 2015

HÉROES DORMIDOS



     ¿Qué queda de aquellos héroes constantes, alimentados con la rebeldía del amor por la mayoría, henchidos de favor por el pueblo?

   Algunos cruzaron fronteras, olvidando raíces porque creían que la Patria, paisanos, la Patria era una, y se llamaba Tierra. Algunos regalaron el descanso de sus ojos, el goce de sus ensueños y amores propios, para tallar talones y cargar las nucas de responsabilidades por esa familia, que cruza de lado a lado esta tierra bendita, con matices y llenos de colores, de brazos curtidos, de piernas agotadas, de pies callosos, con ojos de esperanza, hundidos en horizontes robados y perdidos.

   Algunos como vos, Che...

   Tu rostro sonriente y límpido, me mira desde los muros, desde las hojas de los libros cantaores de proezas y tejedores de estrategias, desde las remeras de los soñadores que caminan las veredas; me mira y sonríe, poderoso en la visión de un futuro lleno de equidad y dignidad, hermanada en banderas...

   ¡No me mires Che, como esperando respuestas! No quedan fuerzas casi en mis brazos y en mis venas, la injusticia es tanta, que el peso me rompió a mí, la esperanza...
    Sólo me queda el hilo de mi voz, tratando de atravesar las piedras, los muros de indiferencia. Sólo me quedan mis dedos temblorosos, de teñir las telas en un intento de alterar la universal condena.
 
   Ayyy mi Che... ¿No ves que los caciques mundiales y regionales, necesitan indios que hagan las tareas más desagradables, que donen gratis, robados, sus órganos, su sexo; que coman el 10% de lo que necesitan para nutrir sus cuerpos y sus cerebros, laburen toda una vida para que los que se sientan en el poder, por turnos, decidan de repente usar los ahorros para su vejez, como banco constante de los limosnas sociales, repartidos para todo aquél, lamentablemente, que quiera ahorrarse "la fatiga"con un trabajo digno o que paguen los crímenes de los niños mimados? No ves mi Che, que ya de honor, dignidad y principios, no queda nada...(tus tiempos, eran los de los héroes, que sangraban en favor de los que no podían levantar su voz...)

   ¡Qué suerte tenés de estar ya dormido!