18 de marzo de 2013

** VIII **


La misma sala, 
mirándote desde la esquina,
rogando que siempre llegues,
lloviéndole las heridas,
de ver cómo, ya no la miras...
Las páginas...
que a veces
resbalan del ansiado libro,
que deshollan el alma 
con diamantino filo.
Siempre el viento, el cielo, 
las nubes, que observan 
sin intenciones, las jaculatorias
en el intento adolorido...
¡Pensar que algunos expiran,
por no ser egoístas,
por no tomar más,
o lo propio, por amar respeto,
aún más que a sí mismos!
Renovación de fantasmas, 
 mismo ectoplasma,
diferentes rostros,
diferentes ritos.
Incidencias ácidas
estrujadas en la herida, 
de la lanza o del olvido...