1 de marzo de 2013

NOSTÁLGICAS...


El camino a los dulzores no se extravía,
el corazón y la piel tienen memoria,
entretejen tan prieta toda historia
que la vaina y  los ojos se reflejan
en la herida que parió melancolías.

En surcos serpenteantes,
las delicias sorbidas, en suspiros,
aquietan al alma en el tiempo,
y agitan con furia el pensamiento.

Lo ha dicho mi sangre,
roja y fuego de esperas y anhelos,
cataratas de pasiones sin molde,
esperando las manos de su hombre,
aquél que sueña esperas
y me dibuja en sus sentidos.

Las rojas marcas de la ausencia 
o la presencia,
son mensajeras del amor que 
no se olvida...