24 de febrero de 2013

SERÁ...

De repente, el miedo: no te pude decir...

Se atropellaron las palabras en mi pecho, 
se encerraron en mi mente las preguntas, 
se llenaron mis ojos de desvelo, 
como si no existieran noches,
como si dormir sólo fuera un mal peso, 
igualito al que se sienta aquí dentro.

De repente las dudas se atoraron, obligando a inventar el cuestionario.

- ¿Será que fue demasiado?
- ¿Será que sólo yo a este latir me había aferrado?
- Será... que habré andado en círculos...
- Será, que otra vez he boicoteado,
                                          en afán de actuar sincera, 
                                         ¿es que otra vez me he engañado?

De repente, es abuso del dolor que ya cargaba...

Y se abarrotaron mis ojos de otras lágrimas, 
tan antiguas como la misma vida, 
ésta que a pelear he aprendido, 
pero que tan pocas veces he ganado.
Ya no haré preguntas, espero,
guardaré silencio lapidario.

Cubriré ausencias con el lienzo, en el que queda inacabada esta pintura, ya sin modelo.

Un tatuaje más que quema mi alma,
un indigno más, que encierro en el cielo,
de las tenebrosas nubes de la confianza...
¿Qué será que a la vida no le he dado?
Y tal vez esto sólo es escenario,
que nació el día de mi santo, y que
morirá cuando yo, deje este acto
¿Qué será que vivir he olvidado?

El sangrar, tal vez, hasta el vacío, hasta el horizonte. 
Hasta el camposanto...