13 de febrero de 2013

ASTERISCOS III

Y allí vas,
entumecido, ensimismado,
tan propio y tan lejano...


Rezando soliloquios,
desenterrando motivaciones, 
y todas y cada una, 
regadas por el viento, quizás
cegadas, por los rayos 
del sol de la inconsciencia,
uno que no se escucha, 
ése que no calla.

Porque los mañanas,
los futuros asombrados,
los  planos del destino, 
se tejen entre hilos,
férreos y eternos, 
de eso que niegas fe...