19 de octubre de 2012

LA ÚLTIMA CARTA - I

Amiga...
Esta es mi última carta. Ya no puedo salir, ni siquiera hasta el portón.
Anoche se emborrachó tanto, que casi no pude entender lo que decía. Quise correr, pero me arrinconó en la esquina de la pieza y me cubrió de golpes, otra vez... tantos, que todavía me tiritan los brazos y las piernas.
Es por eso que hoy, no pasé a buscarte para ir a la escuela. No tenía qué ponerme para cubrir los moretones, además tenemos gimnasia, y no puedo moverme.
No puedo olvidar lo que sentí, la última vez. Gracias a Dios que llegaste, porque sino... 
Mi hermano me contó que lo único que hizo durante las convulsiones, fue cruzar por encima de mi cuerpo y mirarme con desprecio, como si no fuera su hija. Sé que no te gusta la violencia, pero gracias por pararlo de un golpe...
Me dijeron los médicos que aunque nunca había tenido convulsiones, podía ser por el golpe en el piso (ja, no saben que fue uno de tantos...), y que tendrían que medicarme porque era probable que pasara de nuevo. Y ya no quiero "sentir que muero", sólo quiero terminar con esto. 
Desde que mamá está enferma, ya casi no puedo estudiar, no tengo ganas. Se me va el alma, amiga, se me va el alma...
Ya no quiero estar aquí, ya no quiero seguir. Me encerré en el baño para poder escribir, porque ya me está buscando de nuevo para que le vaya a comprar vino patero.
Gracias por hacer la denuncia por mi, sabes que no puedo, que me muero de miedo. Sólo te tengo a ti, amiga, gracias por quererme, aunque sé que no lo merezco. No podré ser nadie, no llegaré a ningún futuro, y es por eso, que hoy te pido el último favor: mira a mis hermanos, diles que los quiero.
Dale un abrazo a la mamá, pero a ella, dile que lo siento, que la amo, pero ya no puedo, ya no quiero, ya no espero...
Sólo quiero perderme en el silencio y la oscuridad que no da miedo.
Sé que te vas a enojar, que vos crees que sí se puede, que me llevarías contigo, pero no puedo, no debo traerte más problemas, no quiero...
Hasta siempre amiga, te amo y te agradezco.

P/D: ¡me abrió la puerta del baño!, ya ni eso...Y perdona la letra, es que todavía tiemblo...