23 de octubre de 2012

ENSUEÑO


En este juego sin tiempo, sin edad ni geografías es, en este convenio, que  te quiero, hoy, en mi vida.
Mírame, con ojos pardos, con ojos reos, con la mirada que tanto quiero, que pretendo, que me demuele, que tanto espero.

Una respuesta, de tu sonrisa, de esa magia tan efectiva. Una respuesta desde tu pecho, de ese camino eterno que vienes recorriendo, que venimos compartiendo. Estamos juntos, en este bulevar del viejo método, el nuestro.

Que al abrir tus ojos, me veas, extiendas tu mano y eternamente, me retengas...
Que tus promesas de limón y chocolate, endulcen los despertares, de estos, nuestros ojos llenos de sueños.

La cacofonía del pasar de las masas, que corren
a la vida afuera de éstos, nuestros muros,
se pierde al imperceptible murmullo de tu voz,
diciéndome, cantándome, poemas del silencio,
en nuestra habitación.

Ya, que me pidas en murmullos, que te arrulle con los míos; que cree un mundo mágico, con mis manos en tu cuello.
Que me mires y me cuentes por qué, el por qué de todo esto, que se pierde en el mar de sentimientos, que tus ojos destierran serenos.

Que la melodía fluya misteriosa, que se grabe en nuestro pecho, que se llene de presentes, este postergado anhelo.
Llenando nuestra memoria de ensueño, amor. De ensueño...