29 de octubre de 2012

AMOR GITANO - II

Hermano mío, mi sangre en vientos heredada.
Mirando asomada en tu alma,
veo tus amores, tus sino...
Tu reina, tu destino,
llena de velos tu mente digna,
heridos tus lomos de su lujuria,
agitada tu sangre por sus sabores.
Sabores, dulces, de nostalgias,
de pasiones, príncipe mío.
Mi hermano, muy querido,
danza tu bohemia balada,
danza conmigo!
Reina enamorada del aire,
de los delirios de este gitano,
de las pasiones que fecundaron
la bella siembra de sus amores.
Oh, Reina, escucha!
Amaneceres de enamorados,
amaneceres desencontrados...
Vuelve tu corazón renovado
al príncipe de los gitanos.
Vuelve y derrama tu aroma,
en sus sienes, en su redoma;
envuelve con tu perfume
al príncipe que te enamora,
al que te guarda mientras duermes
tus lejanos sueños de soledades.
Ya abre tus brazos pronto,
entrégale tus deseos,
que pueda vagar en tu cuello,
y hacer nido en tus pechos.
Que se sienta protegido
por el escudo de tus piernas.
Atráelo hasta tu seno,
que se amalgame con tu cuerpo.
Comparte el trono de tus amores
reina triste, miel y capricho.
Apégate y no te sueltes
del príncipe del amor.
El hermano de mi herida,
el príncipe de los gitanos.