26 de octubre de 2012

ÁGAPE

El amor real, profundo, inmenso, no necesita un cuerpo para enamorarse, sólo un alma, la exacta.
Que levante el mismo vuelo, a la misma altura, en el mismo cielo, el mismo espíritu; con la misma esperanza, el mismo sueño e idéntico horizonte.
Lo que hace al amor, verdadero, profundo y perdurable, en la ausencia del erotismo, es poder, saber, dar y recibir el amor .
Es lo que permite al ser humano, enamorarse sin estar en contacto.
Luego, el toque, el deseo, la pasión, tan necesarios, subliman este amor.
Amor perfecto. Amor Ágape.
A partir de eso, todo es posible.