7 de septiembre de 2012

HUMILDEMENTE

Lentamente, pero al fin, puedo decir que entendí.
Humildemente aprendí, cada día a pedir. 
Pedir perdón a amigos, y también a enemigos. 
Que siempre es mejor seguir tus sendas, que mi propios caminos.
Pedir ayuda sin vergüenza, cuando la necesito.
Aprendí a mirar atrás, y sentir que he vencido. 
A permitirme llorar, sin herir mi dignidad.
A cantar más fuerte aún, cuando aprieta la soledad. 
Y a no rendirme jamás. 
Aprendí a ser humilde, y mis errores aceptar. 
Y a los heridos en contiendas, con cariño compensar.
Y que el perdón dado a tiempo, nunca está de más.
Aprendí humildemente, a los ancianos escuchar. 
Y que nada logras en la vida, si no quieres luchar.
Aprendí a humildemente, mis logros celebrar.
A aceptar que es por Ti que estoy aquí. y no por casualidad. 
Que es tu plan y no el mío, el que debo aceptar.
A dejar libres a los que amo, que es la mejor forma de amar.
A pelear por los queridos, y a defender la paz.
Gracias quiero darte hoy, por enseñarme humildad.
Amén.