17 de septiembre de 2012

HOY DECIDÍ...

Que seré coherente conmigo misma; que entre mi sentir y mi pensar, mis principios y mi corazón, habrá paz.
Que a pesar de todas las tormentas, en mi interior sólo soplará la  brisa suave del mar. 
Decidí, que mis "no" serán firmes, aún ante mí misma, si eso asegura mi equilibrio y mi tranquilidad.
Que mis "fracasos" sólo serán alimento para mi sabiduría, estímulo para mi fortaleza, agallas para mi voluntad.
Que no frenaré mi llanto y dejaré que mi corazón desarraigue todo rastro de oscuridad, propia o ajena, curando así mi mal.
Que diré que "sí" a todo lo que profundamente, me llene de tranquilidad, de dicha, de confort, de luz y felicidad.
Decidí que reconoceré mis virtudes y mis errores, sólo para valorarme más.
Que le daré la bienvenida al amor, no por soledad, sino porque sé que seré capaz de disfrutarlo en iguales condiciones de respeto y fidelidad, sabiendo que merezco la mejor oportunidad de ser amada y de amar.
Y que no amaré por compasión ni caridad, sino porque mi corazón pida por su presencia a mi lado, cada día, al anochecer y al despertar.
Decidí que quiero dar todo, pero sin agotar de recursos propios mi esencia; sin quedar en deuda ante mi misma, sin llenarme de vacíos y de soledad. Sin dejar a mi alma mendiga por dar sin esperar, por esperar sin pedir, por pedir sin hablar.
Que no dejaré que nadie me llene de prejuicios, que me detengan en mi andar; que me digan que "no puedo", o que "otros pueden más".
Hoy  decidí que el rumbo que quiero, es derecho y firme hacia la felicidad; no importan la dureza del camino, ni la violencia de la tempestad. No importan aquellos que me quieran reprimir o mis anhelos sujetar.
Hoy decidí que con Dios todo lo puedo, que no dejaré de luchar. 
Que no apagarán mis pensamientos, ni encerrarán mis ganas de VOLAR. 
Hoy decidí que NO dejaré de INTENTAR, que NO quebrarán mi VOLUNTAD.
Que NO matarán mis ganas de  SER FELIZ Y DE VOLAR.
Hoy decidí que VIVIRÉ en LIBERTAD.