24 de septiembre de 2012

AMAR EN VANO

Cómo llenar mis brazos con tu amada figura e impregnarme de la calidez de tu gran amor, que me ofrecías como un regalo...
Cómo podrían mis pasos acompañar la música de los tuyos, para no desviarme en el vértigo de esta cruda realidad, desorientada...
Cómo fundirme ante el aroma de tus palabras, rebosantes de saber y armonía...
Y poder dibujar sombras de nuestras siluetas , en borrones de tinta seca, sumergidas en los veranos de nuestras experiencias pasadas...
Cómo llenar de ecos de tu voz, hasta el último de los rincones de mi mente, de mi memoria y de mi soledad...
Cómo saber cuál es el camino, cuál es el color, de mi futura esperanza...
Hoy que  ya no estás junto a mí, el abrazo no puedo medir, mis palabras no quieren salir, mis labios permanecen sellados ya, dejándose morir. 
Encerrados mis pensamientos, en la imposibilidad de volver a verte, aprisionan los brazos de mi alma, hiriendo a tajos las alas, de lo que ayer fuera mi mente...
Cómo fundirme en tu alegría, si hoy ya no ríes conmigo, querido hermano; si ya no acompañas mis pasos atardecidos, amada mía...
Si ya no despedimos atardeceres juntas, madre venerada...
Cómo llenarte de orgullo, anciano padre...
Cómo soñar valientes futuros contigo, hijo del alma...
Cómo darte mi amor en tu lecho de muerte, pedirte perdón y hacerte saber que te he perdonado; ya no podré decirte padre, madre, amada mía, querido hermano, hijo de mi alma...
¡cuánto te amo!