3 de agosto de 2012

TU AMOR

¿Sabes? Cuando estabas llegando a mí, jamás pensé que llegaríamos a este punto. Que escucharía esas palabras salir de tu boca. 
Luchamos mucho para estar juntos. Nuestro tiempo de espera fue muy sacrificado. Casi no tuvimos paz, él siempre andaba por allí... Nuestro temor de ser descubiertos, creció a tal punto de que casi dejaba de respirar y tú, conmigo. A veces pasábamos noches enteras sin poder dormir, hasta que el amanecer se vestía de rosa y levemente relajaba nuestros cuerpos. El sueño por fin nos dejaba rendidos. 
En esos tiempos hacíamos todo juntos, como uno dentro del otro. Y nuestras charlas a veces no necesitaban nuestra voz. En la penumbra, me bastaba con pensar para que tu entendieras, bastaba con sentir, para que tu supieras. 
Finalmente, pasó el mayor peligro. 
Aunque aún nos cuidábamos de salir seguido, empezábamos a disfrutar de a poco del frío aire del invierno. Nos sentíamos tan bien juntos, aunque sólo a veces pasáramos tiempo a solas. Tu necesidad de mi era cada vez más grande y tus ojos siempre me miraban con amor y admiración. 
Tus manos en mi rostro conmovían hasta lo más profundo de mi alma. En momentos de soledad, me pedías mil caricias una y otra vez. Me decías que me amabas, antes de cerrar tus oscuros ojos, antes de dormirnos juntos.  Yo era la única que te llenaba de calma, la que siempre esperabas, en ése ayer, tan lejano...
¡Cómo me gustaría escuchar de tu voz profunda, un sincero "te amo"! Que tus brazos me contuvieran, cuando estoy agotada. Podrías ayudarme a seguir, llenándome de esperanza. 
¿Por qué? ¿En qué momento cambió tu amor sincero por mi? ¿Cómo fue que borraste todos los momentos que disfrutabas conmigo,  aquellos que no podías pasar sin mi?... Cómo fue que mi amor, lo que significaba nuestra relación, ya no es nada para ti y que hoy sólo escucho tu odio a través de tu voz, sólo veo tu  furia cuando me miras...
Dime cómo.
Te dí todo lo que tenía, lo mejor de mi. Jamás olvidaré el día en que casi perdimos la vida. Nuestros lazos se volvieron tan fuertes, tan incomprensibles para los demás, tan asombrosos...
Sólo quiero que lo nuestro se llene de pureza de nuevo, sentir que tu amor vuelve a ser sincero. Saber que serán tus pasos los que me acompañen por los senderos, de esta vida o de nuestros sueños. Sin guerras, ni batallas, sin gritos, ni ofensas. Sin amenazas. Poder irnos a dormir con un "te quiero". 
Tengo fe en que Dios tocará tu corazón, y volverás a mi. Espero ese día con anhelo. 
Y no lo olvides, HIJO: TE AMO Y TE ESPERO. Mamá.