20 de agosto de 2012

GRACIAS...


Perdida en los caminos de esta vida, sin fe, sin amor, sin sentir más que dolor. 
Y llegaste a mi.
Mirar hacia atrás y contar los pasos perdidos que finalmente, nos han unido. 
Tu dolor y el mío. Tu camino, mi camino.
Enfrentando a cada orilla de este tumultuoso río, esta vida, este sino.
Habiendo sufrido el azote de lluvias de ácido y amores peregrinos; seguir vivas hoy, seguir...
Después de haber disfrutado, haber llorado, y aún parido; luego de armonías, de desencantos, de haber reído. Estar aquí, mis lágrimas en tu hombro, las tuyas en el mío. 
Respirando profundo, sonriendo a medias; en acuerdo tácito nacer, surgir, persistir. 
Asomarse de nuevo a nuestro destino. Individual, pero compartido. 
Borrar viejas culpas, y respirar profundo. Llenar nuestro pecho de esperanzas, de aire fresco, de amores limpios.
Cambiar esta frágil esencia. Cimentar el presente, hacerlo aguerrido. 
Unir flaquezas, para engendrar nuevas sonrisas y mejores desafíos; imaginar nuevos rumbos y nuevos senderos para ser recorridos. 
Sostener con rudeza, defender con ahínco, éste futuro que hemos previsto. Defender a los amados, olvidar a los que se han ido. Grabar nuevos rumbos en nuestra retina.  Vivir nuevos éxitos, fundir carcajadas.
Agradecer a Dios por los logros, por haber llegado; por la bendición de que seamos amigas.
Agradecer. Por que sin ti, no hubiera podido.
Agradecer. Por ti y por mi. 
Por las huellas que nos quedan por trazar. Por este anhelado camino.